Weinstein sigue con su rehabilitación sexual: caballos, taichi y yoga

20MINUTOS.ES

Han sido cinco meses, pero Weinstein ha decidido someterse a terapia adicional, dice su portavoz.
Incluye expresión artística, 'mindfulness', yoga, meditación profunda, taichi y terapia equina.

Harvey Weinstein

Asia Argento, Jill Messick, Uma Thurman, Rose McGowan, Ashley Judd… y más. Son los nombres, algunos de los nombres, de actrices que han señalado a Harvey Weinstein como la persona que abusó sexualmente de ellas. La justicia ya está haciendo su trabajo (lento). Entre tanto, "ese tipejo sigue en libertad", como dice Argento.
En libertad, entre caballos, yoga y clases de taichi. Así es la vida plácida de Harvey Weinstein. Decidió desaparecer y nada mejor que la excusa de su rehabilitación sexual para hacerlo. El productor de Hollywood ya ha completado 45 días de tratamiento en la clínica 'Gentle Path at the Meadows', en Arizona. Pero allí sigue, según cuenta Vanity Fair.
Dice el representante de Harvey Weinstein que su cliente permanece ingresado en esa clínica especializada en adicciones al sexo para someterse a terapia adicional. Al parecer se trata de curar de algo más que de su sed de sexo, consentrido o no. Según su portavoz, Weinstein permanece en ese centro de terapias alternativas para poder gestionar "la ira, nutrición, y varios comportamientos adictivos".
En 'Gentle Path at the Meadows' son alternativos en los métodos. Su tratamiento incluye terapias como la expresión artística, mindfulness, yoga, meditación profunda, taichi y, lo más llamativo, terapia equina. Pero no son tan alternativos en los precios. Todo es muy caro aquí: el tratamiento cuesta 47.000 euros. Y además, el "pobre" Weinstein no puede hacer uso de cámaras o móviles; están prohibidos.

El papelón de sus abogados

El programa de esa clínica alternativa dura algo más de seis semanas. Claro que, según The New York Times, Weinstein se fue antes de terminarlo. Este extremo ha sido negado por el representante del productor que, ya dijimos, asegura que se ha quedado para someterse a terapia adicional.
Los portavoces de Weinstein no tienen un trabajo fácil. A su abogado, Benjamin Brafman, le tocó decir hace unos días que "acostarse con una actriz para impulsar su carrera no es una violación". En una entrevista a The Times aseguró que lo acontecido no es delito porque, según su declaración, "si una mujer decide que necesita acostarse con un productor de Hollywood para avanzar en su carrera, y lo hace a pesar de que lo considera repugnante, esto no es una violación".
El letrado añadió además que ese "tipo de actos" ya existían antes de que su cliente naciera. Brafman insistió en que Weinstein no es el primero en pedir favores sexuales a cambio de impulsar una carrera. "El sofá de los castings en Hollywood no se lo inventó Weinstein, eso ya se hacía antes de que él naciera", aseguró.